DSAYN Simulador
Educación financiera

Dos preguntas sobre tu dinero: hacerlo crecer o vivir de él.

El interés compuesto trabaja para ti mientras acumulas, y sigue trabajando cuando empiezas a cobrar. Elige por dónde empezar y cambia los números: la respuesta se recalcula sola.

Capital

Lo que aportas, al inicio y cada mes. Constante y sin pausa, suma más que un gran esfuerzo puntual.

Rentabilidad

El rendimiento anual medio. Cada punto cuenta, porque también él genera intereses año tras año.

Tiempo

La palanca decisiva. Cuanto antes empiezas, más años capitaliza tu dinero. Por eso esperar es caro.

Hacer crecer tu dinero: ¿cuánto tendrás?

Pon lo que tienes hoy, lo que puedes apartar cada mes y los años que le vas a dar. Te enseño en qué se convierte, año a año, y lo que cuesta esperar un poco más.

Tus datos
años
%
Cinco referencias, o teclea la que quieras. Base es el retorno histórico de la bolsa mundial a largo plazo.
Bolsa, fondos o tu cartera: una vez al año. Depósitos bancarios: cada mes (da un resultado algo mayor).
Tu dinero dentro de años
El contexto

De ese total, lo ha generado el interés compuesto, no tu bolsillo.

Tú aportas
Generan los intereses

Cómo crece año a año

La franja azul son los intereses: al principio apenas se ve, luego se dispara. Eso es el interés compuesto.

Capital aportado Intereses generados

El coste de esperar

El dinero parado no crece. Cada año que lo dejas quieto es un año que no trabaja para ti.

años
Cómo funciona el interés compuesto

Llevas viéndolo toda la vida. Solo que del lado contrario.

Lo aplicaba tu banco, y quien se lo pagaba eras tú. Ahora el banco eres tú.

Cuando el que cobraba era el banco Una hipoteca de 150.000 €
Pediste 150.000 € a 25 años al 3 %. Pagas 711 € al mes. Al terminar habrás devuelto 213.395 €: los 150.000 € que te prestaron y 63.395 € de intereses. Ese dinero lo pusiste tú, mes a mes. Se lo llevó el banco por esperar.
Cuando el que cobra eres tú 200 € al mes, 25 años
Apartas 200 € al mes durante 25 años al 7 %. De tu bolsillo saldrán 60.000 €. Acabarás con 151.798 €: los intereses pondrán 91.798 €, más que tú. Misma fuerza, mismo plazo, los papeles cambiados. Solo cambia de qué lado de la mesa te sientas.
Por qué el tiempo pesa más que la cantidad Lo que no se ve del compuesto
El primer año los intereses son calderilla. El truco es que al año siguiente esos intereses también generan intereses, y así sucesivamente: el dinero empieza a trabajar por su cuenta. Por eso empezar pronto pesa más que empezar fuerte, y por eso las cifras de arriba parecen desproporcionadas. No lo son: es tiempo, no magia.

No invertir no es la opción segura. Es la opción cara.

Detalle año a año

El recorrido completo: lo que llevarás aportado, lo que habrán sumado los intereses y el saldo con el que cerrarás cada año.

AñoAportado acumuladoIntereses acumuladosSaldo

Vivir de rentas: ¿cuánto hay que poner?

Dime lo que quieres cobrar al año y cuándo, y te digo lo que hace falta para llegar. Con la inflación y con Hacienda dentro, que es donde se cae la cuenta que todo el mundo hace en una servilleta.

Tu jubilación
años
Damos por hecho que te jubilas a los 67, la edad ordinaria de jubilación en España.
€/año
años
Es la rentabilidad con la que se calcula lo que tienes que poner. Base es el retorno histórico de la bolsa mundial a largo plazo. Abajo verás lo que costaría con cada una.
Lo que ya puedes invertir hoy. Déjalo en 0 si empiezas de cero: la app te dirá el capital entero que necesitas.
El contexto
El reparto
Lo pones tú
Lo ponen los intereses

Cuánto tienes que poner, según cómo te vaya la inversión

Nadie sabe qué rentabilidad tendrás. Por eso van cinco: el mismo objetivo cuesta muy distinto según lo que rinda tu dinero.

EscenarioRentabilidadInviertes hoyCapital necesarioLa renta duraHasta losIRPF total
EdadAñoCobrarás (neto)Venderás (bruto)PlusvalíaIRPFSaldo al cierre
Por qué el saldo no baja lo que retiras. Lo que queda después de vender sigue trabajando todo el año. El saldo al cierre es lo que quedaba, menos lo que has vendido, y lo que reste rinde a tu rentabilidad:
Saldo al cierre = (saldo del año anterior − lo que vendes) × (1 + rentabilidad)
Por eso, mientras la rentabilidad genere más de lo que sacas, el saldo puede incluso subir pese a estar cobrando una renta. Cuando la renta (que crece con la inflación) supera a lo que rinde el capital, el saldo empieza a caer, y ahí se ve cuántos años aguanta el plan.
Sobre los impuestos. El IRPF (el impuesto sobre la renta) grava solo la plusvalía, no lo que aportaste: cada retirada se reparte entre capital y ganancia en la misma proporción que tu cartera. Se aplican los tramos estatales de la base del ahorro vigentes en (19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % en adelante), sobre los euros corrientes de cada año, que es como los cobra Hacienda: los tramos no se actualizan con la inflación. Son las reglas de hoy proyectadas a 40 años vista: si cambian, cambiará el resultado. No se incluyen recargos autonómicos ni otras rentas que puedan moverte de tramo.
Aviso. Herramienta educativa: proyecta, no predice. Supone que la rentabilidad que eliges se mantiene constante; la real varía y se puede perder dinero. No es asesoramiento financiero, fiscal ni de inversión.
Supuestos. Inflación del 2,50 % anual (media del IPC (índice de precios al consumo) español de los últimos 10 años según el INE, el Instituto Nacional de Estadística; redondeada: la exacta es 2,5073 %). Jubilación a los 67. IRPF de la base del ahorro con los tramos estatales de (19 %, 21 %, 23 %, 27 % y 30 %), sin recargos autonómicos ni otras rentas que puedan moverte de tramo. No incluye comisiones. Tu caso real puede diferir; antes de invertir, consulta con un profesional.